dijous, 22 de desembre del 2022
Quemado por accidente
dimecres, 21 de desembre del 2022
Pesadillas con cuerpo constata la circunstancia de que los blogs parecen estar en crisis y que los Youtubers y otros vehículos de transmisión más imnediatos, audiovisuales y atractivos para el público joven educado en la pantalla han ido sustituyendo el texto escrito acompañado de imágenes, que constituye fundamentalmente los blogs.
Leer, las palabras, la expresión de emociones a través de textos resultan insustituibles. Las palabras conforman un vestido más sofisticado y sugerente que los vídeos con personas platicando -Youtubers- según el caduco parecer. La información y los contenidos están hoy día absolutamente volcados en lo audiovisual, en las voces, en la frenética discursiva de la in-media-tez, en la performance continua.
Para los textos importa lo breve y lo inmediato, como Twitter.
Pesadillas con cuerpo escribe.
dimarts, 20 de desembre del 2022
divendres, 2 de desembre del 2016
Diario de un internauta: 0
dijous, 11 de juny del 2015
Pre-putrescencia
dimecres, 18 de febrer del 2015
divendres, 13 de febrer del 2015
Reviento positivo
My Name is Mud
dimarts, 3 de febrer del 2015
Tengo hambre de tu muerte
-Masculino (M): Tengo hambre de tu muerte.
-Femenino (F): No quiero morir.
-M: Soy tu lado oscuro.
-F: No me mates.
-M: Debes morir.
-F: ¿Por qué?
-M: Este sitio es para los muertos, no para los vivos.
-F: ¡No quiero ser un fantasma!
-M:¡Tengo que matarte!
-F: Nooo!!
-M:¡¡Muereee!!
-F: Ahh!!!
...
divendres, 2 de gener del 2015
I scream for an ice cream
dimarts, 2 de desembre del 2014
"Devórame una vez"
Martin Weisz realizó partiendo de hechos reales la película El Caníbal de Rothenburg. En ella nos relata, a través de la investigación de una estudiante americana, la macabra historia de cómo un hombre homosexual busca en Internet la compañía de otro para devorarlo. Pero también nos habla de otro hombre que busca a través de Internet a quien lo coma. Estamos ante la historia de un encuentro voluntario donde dos hombres quieren satisfacer una fantasía límite: Un hombre desea comerse a otro hombre, y el otro desea ser despedazado por otro como muestra de amor.
Muy recomendable para ver en familia las próximas Navidades:
Ficha Técnica:
País: Alemania.
Año: 2006.
Duración: 85 min.
Género: Thriller, terror.
Interpretación: Keri Russell (Katie Armstrong), Thomas Kretschmann (Oliver Hartwin), Thomas Huber (Simon Grombeck), Rainier Meissner (Oliver joven), Angelika Bartsch (Viktoria), Alexander Martschewski (Rudy), Nils Dommning (Karl), Marcus Lucas (Felix).
Guión: T.S. Faull.
Producción: Marco Weber, Vanessa Coifman y Andreas Schmid.
Música: Steven Gutheinz.
Fotografía: Jonathan Sela.
Montaje: Sue Blainey.
Diseño de producción: Joerg Moehring.
Vestuario: Anne Jendritzko.
Estreno en España: 21 Diciembre 2007.
diumenge, 23 de novembre del 2014
Papa Noël nos visita pronto
dimecres, 12 de novembre del 2014
La horda sin aliento
Releyendo 'La Caída en el Tiempo', de Emil Cioran, en raída edición de Monte Ávila editores comprada en el rastro/mercado de sant Antoni en Barcelona, he extraído algunos fragmentos que resultan absolutamente vigentes. Pertenecen al capítulo 'Retrato del hombre civilizado':
De qué sirve asombrarse o quejarse? ¿No están los simulacros por encima de la esencia, la trepidación por encima del reposo? Cualquier paso adelante, cualquier forma de dinamismo lleva consigo algo satánico: el progreso es el equivalente moderno de la Caída, la versión profana de la condenación.
Si el progreso es un mal tan grande, ¿cómo es posible que no hagamos nada para desembarazarnos de él? En nuestra perversidad es lo 'máximo' que deseamos: búsqueda nefasta, contraria en todo punto a nuestra dicha. El movimiento es una herejía, y por eso nos atrae y nos lanzamos en él, depravados irremediablemente, prefiriéndolo a la ortodoxia de la quietud. Estábamos hechos para vegetar, para florecer en la inercia, y no para perdernos en la velocidad y en la higiene responsable de la abundancia de esos seres desencarnados y asépticos, de ese hormigueo de fantasmas donde todo bulle y nada está vivo.
Estamos tan intoxicados con la civilización, nuestra droga, que nuestro apego a ella presenta todos los signos de la adicción, mezcla de éxtasis y de odio. Cualquier necesidad, al dirigirse hacia la superficie de la vida para escamotearnos las profundidades, le confiere un precio a lo que no tiene ni sabría tenerlo. La civilización está fundamentada en nuestra propensión a lo irreal y a lo inútil. Si consintiéramos en reducir nuestras necesidades, en no satisfacer más que las indispensables, la civilización se hundiría de inmediato. Así, para durar, se reduce a crearnos siempre nuevas necesidades, multiplicándolas sin descanso. La civilización, al agregarle a los inconvenientes fatales de la naturaleza los inconvenientes gratuitos, nos obliga a sufrir doblemente, diversifica nuestros tormentos y refuerza nuestras desgracias. Nuestros deseos, fuente de nuestras necesidades, suscitan en nosotros una constante inquietud. ¿Qué hemos ganado con trocar miedo por ansiedad? La seguridad que nos envanece sustituye la agitación ininterrumpida que envenena nuestros instantes, los presentes y los futuros. Resultado de las apariencias, cada deseo, al hacernos dar un paso fuera de nuestra esencia, nos ata a un nuevo objeto y limita nuestro horizonte.
Culpables de querer realizarnos más allá de nuestras capacidades y nuestros méritos, fracasados por exceso, nos prodigamos sin tener en cuenta nuestras posibilidades y nuestros límites. De ahí nuestro hastío. Que la naturaleza es algo corrompido es innegable, pero el mal de la civilización viene de nuestras obras o de nuestros caprichos. Si pudiéramos abstenernos de desear, de inmediato estaríamos a salvo de un destino.
¿Es realmente para ganar tiempo que se inventaron esos aparatos? En medio de esos paralíticos al volante que han abolido el uso de las piernas, el caminante parece un proscrito o un excéntrico. Más desprovisto, más desheredado que el troglodita, el hombre civilizado no tiene un instante para sí; incluso sus ocios son enfebrecidos o agobiantes: un presidiario con licencia que sucumbe en el aburrimiento de no hacer nada (...).
Mientras más se diferencia y complica la civilización, más maldecimos los lazos que nos atan a ella. Los males inscritos en nuestra condición son superiores a los bienes. Desprovisto del descanso necesario para ejercitarse en la auto-ironía , se priva también de cualquier recurso contra sí mismo. Las máquinas son el resultado, y no la causa, de tanta prisa, de tanta impaciencia. No son ellas las que impulsan al hombre civilizado a su perdición; es porque ya iba hacia ellas que las inventó como medios para perderse más rápidamente y con mayor eficacia.
dilluns, 9 de juny del 2014
Lucifer Rising
La teoría Queer
La teoría queer es una hipótesis sobre el género y la sexualidad de las personas, que afirma que los géneros, las identidades sexuales y las orientaciones sexuales de las personas, son el resultado de una construcción social y que, por lo tanto, no están esencialmente o biológicamente inscritos en la naturaleza humana, sino que se trata de formas socialmente variables. La teoría queer rechaza la clasificación de los individuos en categorías universales y fijas, como "hombre" o "mujer", "heterosexual" u "homosexual", "transexualidad" o "travestismo", pues considera que están sujetas a restricciones impuestas por una cultura en la que la heterosexualidad es obligatoria (heteronormatividad), y sostiene que estas categorías esconden un número enorme de variantes. Contra el concepto clásico de género, que parte de la distinción entre la "heterosexualidad" aceptada como normal (en inglés straight, es decir "recto") de lo "anómalo" (en inglés queer o "retorcido"), la teoría queer afirma que todas las identidades sociales son igualmente anómalas.
dijous, 24 d’abril del 2014
Absurdo
diumenge, 6 d’abril del 2014
Un mundo feliz - microrrelato de torsofuck
dimecres, 26 de març del 2014
dimarts, 25 de març del 2014
Vuelven los Duendes
dilluns, 10 de març del 2014
Antonin Artaud, mierda y dios
Para no hacer caca,
sin embargo, no se decidió a perder el ser,
es decir carne,
donde solo había sangre
Entonces el hombre se replegó y huyó.
Lo devoraron los gusanos.
No fue una violación,
Se prestó a la obscena comida.
Le encontró sabor,
aprendió por sí mismo
a hacerse el tonto
y a comer carroña
delicadamente.
....
Se le ofrecían dos caminos:
el infinito exterior,
el ínfimo interior.
Y eligió el ínfimo interior,
donde solo hay que estrujar
el bazo
la lengua
el ano
o el glande.
Y dios, dios mismo aceleró el movimento.
....













