dimecres, 26 de gener del 2011
dilluns, 24 de gener del 2011
diumenge, 23 de gener del 2011
Zombis y nazismo
De momento, y para tranqulidad de la mayoría, dejémoslo en que el fenómeno zombi sólo constituye una "extraña" y singular forma de catarsis colectiva, un fenómeno donde volcar la rabia y el odio que llevan muchos dentro...
divendres, 21 de gener del 2011
Efecto nocturno - Paul Verlaine

Por mil flechas y torres al recortarse
Una ciudad gótica esfumada en la lejanía gris.
La llanura. Una picota con ahorcados ya resecos
Y que el pico ávido de las cornejas pone en movimiento,
Parecen bailar inenarrables danzas en el aire oscuro
Mientras sus pies se ofrecen al hambre de los lobos.
Hay algunas matas de espino y de acebo
Con su horrible follaje ampliamente esparcido
Sobre escenas fuliginosas de un difuso decorado.
Allí van tres prisioneros, macilentos
Y descalzos, escoltados por fornidos guardias
Cuyas lanzas y alabardas, cual pico de rastrillos,
Contra las lanzas del aguacero centellean.
[Extraído de: Paul Verlaine, Poemas saturnianos (1866) incluido en Poesía. Ed. de Jacinto L. Guereña. Colección Visor de Poesía, 2007.]
dijous, 20 de gener del 2011
*El sueño americano*
dimecres, 19 de gener del 2011
dimarts, 18 de gener del 2011
Tim Burton: cine fantástico y gótico
Lector de Edgar Allan Poe, apasionado por la ciencia ficción y el cine de monstruos de las más distintas épocas, TIM BURTON creó un estilo propio a partir de su imaginación delirante y una empatía especial con personajes que han sido excluidos de la sociedad. Estos tienden a ser parias sociales, y son usualmente tímidos, con una complexión pálida y alocado cabello negro, similar al suyo. Suelen ser altos y estilizados, de extremidades finas y alargadas, con unos ojos muy expresivos. Este hecho se acentúa gracias a que muy a menudo muestran unas grandes ojeras, como si no hubieran dormido (por ejemplo, Edward Scissorhands, Sweeney Todd, Katrina Van Tassel, etc.). Se trata de un rasgo que el propio director acostumbra a llamar "estilo cine mudo". Otro aspecto típico que los caracteriza es su boca pequeña.Su estilo y temas visuales están influenciados por las películas de horror de la década de 1920 a 1930, especialmente aquellas de James Whale y F.W. Murnau, junto con las películas del expresionismo alemán. Las ilustraciones de Edward Gorey son otra influencia, mientras que el motivo de cadáveres de Burton parece mostrar influencias del artista Edward Burra. A su vez, en sus obras se ve la influencia del Dr. Seuss y de las películas de Víctor Moll, en especial Las aventuras del Baron Munchaussen.
La gama de color predominante en sus películas es de dos tipos: 1) siniestra - negros, índigos (un color entre violeta y morado: llamado añil también), verdes, rojos, grises (por ejemplo, Edward Scissorhands, Batman); 2) fantástica - usando tonos pasteles y blancos contrastados con colores primarios (Charlie y la fábrica de chocolate, Mars Attacks!).
Por otra parte, cabe destacar la influencia que ha ejercido sobre TIM BURTON el director de animación checo Jan Svankmajer, autor que destaca por su trabajo con muñecos y que usa la "técnica del stop-motion", que consiste en aparentar el movimento de objetos estáticos por medio de una serie de imágenes sucesivas.
Desde el inicio de su carrera se acercó a temas que ocuparía a lo largo de su filmografía: historias góticas, fantásticas, románticas, de horror, mitos, etc., prestando siempre una atención especial al decorado, a una dirección de arte impecable.
Una de las películas que le valió sus primeros reconocimientos fue Bettlejuice (1988). La estética macabra del filme fue uno de los motivos por el que fue elegido para llevar a Batman al cine. La primera y la segunda parte fueron una muestra de su capacidad para dar vida a personajes oscuros y únicos.
Así, en 1991 nacerá el más reconocido de ellos: Eduardo Manostijeras. Este Frankenstein moderno, con sus manos de tijera, encarnado por Johnny Depp, conmovió profundamente a los cinéfilos. En esta película, la estética visual alcanza un nivel superior, la composición de color, el diseño de los lugares y la interiorización de los personajes la convierten en una obra de culto.
Luego, Burton dará vida a sus proyectos de animación, entre ellos Pesadilla antes de Navidad, la historia del rey del Halloween, tratando de convertirse en Papá Noel. Una historia poco comprendida por la crítica, pero alabada por los seguidores de la animación.
Más tarde se ocupará de adaptaciones literarias y reediciones, entre ellas: El planeta de los simios, El jinete sin cabeza y Charlie y la fábrica de chocolate, con Johnny Depp como actor principal.
La filmografía de Tim Burton como director es la siguente:
La Gran Aventura de Pee-wee (1985)
Beetlejuice (1988)
Batman (1989)
Edward Scissorhands (1990)
Batman Returns (1992)
The Nightmare Before Christmas (Producción Tim Burton) (1993)
Ed Wood (1994)
Mars Attacks! (1996)
Sleepy Hollow (1999)
El Planeta de los Simios (2001)
Big Fish (2003)
Charlie y la Fábrica de Chocolate (2005)
Corpse Bride (2005)
Sweeney Todd. El barbero demoniaco de la calle Fleet (2007)
Alicia en el país de las maravillas (2010)
Frankenweenie (2011) - Remake en fase de pre-producción
Dark Shadows (2011) - (Aún no confirmada)
[Elaboración propia y Fuentes diversas: Wikipedia entre ellas.]
dilluns, 17 de gener del 2011
elvis zombi
dimecres, 12 de gener del 2011
Orgía zombi

La fascinación por los muertos vivientes, pues, viene de lejos. El primer exponente del género zombi en el cine lo encontramos en la película White zombie ("La legión de los hombres sin alma"), dirigida por Victor Halperin y protagonizada por el gran Bela Lugosi allá por 1932. Este género llega a su consagración con la obra maestra Night of the Living Death ("La noche de los muertos vivientes"), dirigida por George A. Romero en 1968.
En los últimos tiempos, cabe destacar las increíbles variaciones que sobre la temática zombi se han llevado al cine, como el filme 28 días después (dirigido por Danny Boyle, 2002), y su secuela -mejor quizá- 28 meses después (dirigido por Juan Carlos Fresnadillo, 2007). La innovación de estas películas es que los zombis corren como locos poseídos y no deambulan erráticamente. El resultado es: TRE-MEN-DO. Hay otros ejemplos menos afortunados del género en los últimos años, como El amanecer de los zombis (2005), dirigida por Michael Hurst. Primero fueron los zombis lentos y torpes romerianos, luego los zombis veloces; en esta entretenida pero floja película de Hurst aparecen lo que podríamos denominar "zombis epilépticos". Ya no son ni veloces ni torpes: aquí los muertos vivientes van andando con espasmos superexagerados: la carcajada del espectador está asegurada.
Sin embargo, de lo que se habla aquí es del tremendo esplendor que los muertos vivientes "han vivido" en los últimos años [y siguen viviendo: "parece que nunca mueren"], bien sea a través del cómic (con el gran ejemplo de The Walking Dead [cómic de culto que empezó a "andar" allá por 2004 y que continúa hoy en día en pleno apogeo], con guión de Robert Kirkman y dibujo de Tony Moore al principio y del gran Charlie Adlard después, y cuya adaptación para serie de TV llegó ayer a las pantallas españolas), de las marchas zombis (zombie walks) que se celebran periódicamente allende fronteras expandiendo su fascinante embrujo, a través de libros, videojuegos... y, claro está, mediante la serie televisiva The Walking Dead, recientemente estrenada en España.
¿Qué está pasando? ¿A qué se debe esta pasión por el mundo de los zombis y, en general, por el género apocalíptico en sus más diversas manifestaciones? ¿Se trata de un frikismo pasajero? Si se mira con frialdad, hay que pensar que sí. Sin embargo -alienaciones y delirios frikis aparte-, hay algo sintomático e inquietante tras esta primera reflexión. ¿Por qué se elige a los muertos vivientes?
Etnobotánicos y antropólogos han investigado informes de casos de “zombificación” en Haití, señala Dendle, autor de la Enciclopedia del Cine de Zombies y profesor asociado de inglés en Mont Alto, en el Estado de Pennsylvania (EEUU). Estos científicos han encontrado que algunos curanderos tradicionales y practicantes de vudú en esta isla producen un “polvo zombi” usando tetrodotoxina, una neurotoxina muy potente encontrada en el pez globo. La tetrodotoxina es tan venenosa que, según se informa, la cantidad encontrada en un sólo pez globo puede matar a 30 personas. La muerte ocurre por el cese de las señales eléctricas en los nervios, conduciendo a una parálisis muscular y fallo respiratorio.
En Japón, el fugu, la carne del pez globo, es un manjar muy cotizado, aunque puede ser letal si se prepara de manera incorrecta. El sesenta por ciento de las víctimas envenenadas por el fugu mueren en horas. Si una víctima sobrevive más de 24 horas, se espera que él o ella se recupere. Pero debido a que el veneno de la tetrodotoxina puede inducir a las personas a un estado similar al del coma pareciendo un muerto (mientras el enfermo permanece totalmente consciente pero completamente paralizado), hay historias de algunas víctimas del fugu siendo sacadas de sus ataúdes después de 3 días a fin de verificar su muerte.
Dendle cree que centrarse en si los zombis podrían existir evita el problema real. “Digamos que este estado a lo mejor ha ocurrido unas pocas veces en la historia, quizá una vez cada generación”, propone. “Lo más interesante es la importancia de la historia como un artefacto cultural, la forma en la que nosotros configuramos nuestras comunidades y moldeamos nuestras conductas basándonos en esta serie de historias”.
“La cosa que da miedo es esta idea de entropía, de que es contagioso”, dice Dendle. “Ellos te muerden y entonces tú mueres y te conviertes en zombi, por lo que va a extenderse. Esto se convierte en un Armagedón global con sólo un puñado de supervivientes intentando escapar. Pero no puedes estar luchando en esta ardua batalla contra un adversario exasperantemente implacable”.
“Los zombis de las películas pinchan en nuestros temores apocalípticos y preocupaciones muy eficazmente”, continúa Dendle. “Ellos quitan romanticismo a las uniones entre los seres humanos y reducen la humanidad al menor común denominador, centrándose en las relaciones de poder en sus formas humanas más brutales. Esto es: “Ejerceré mi voluntad sobre ti”. Es muy nietzscheano”, según explica el experto en temática zombi.
Desde La Noche de los Muertos Vivientes, el zombi ha sido usado como una alegoría de la sociedad enferma. En la secuela de 1979 de Romero, El Amanecer de los Muertos [no confundir con la versión de 2005 antes mencionada], muchos ven una crítica al capitalismo, con zombis vagabundeando alrededor de un centro comercial, el lugar que más recuerdan de sus vidas, arrastrando sus pies al pasar por un escaparate aturdidos. Dendle también ve cómo en las películas de miedo usan al zombi como un barómetro de nuestras inquietudes culturales.
“Nosotros estamos a la defensiva – todos son enemigos, amenazas; dispara primero, pregunta después”, dice. “Pueden parecer agradables, pero nunca sabes si son unos zombis o no, tan sólo tienes que actuar como si lo fueran hasta que sepas que son diferentes. El zombi de las películas desempeña en gran parte este papel y los personajes son examinados en este paranoico y defensivo camino”.
El zombi [el clásico] es lento, mecánicamente inepto, apenas puede usar herramientas, es un ludita [de ludismo], es tecnológicamente deficiente”, explica. “Pienso que esto es exactamente parte del tema: que esta generación saturada de tecnología se ha fijado en esta criatura específicamente porque hay tanta fascinación como repulsión. Debe haber algo visceralmente satisfactorio en la simplicidad del ansia e impulsos de los zombis. Y nosotros, además, debemos encontrar algo inaceptable en esto, sobre la conducta general, como lo lentos que son y lo mayores que parecen”.
Quizá lo que es más espantoso de los zombis es que, al contrario que la mayoría de las criaturas en las películas de terror, el zombi está en nosotros.
“Al contrario que los alienígenas del espacio o los demonios, los zombis parecen gente enferma”, reconoce Dendle. “Ellos parecen enfermos, insanos, intrusos contagiosos. Y pese a todo humanos. Por esto causan ese efecto en este sentido”.
Sea como fuere, el caso es que la adaptación televisiva del cómic The Walking Dead [de Robert Kirkman] ya es un hecho en España y un fenómeno global.
Podríamos quedarnos con las palabras del propio Kirkman a modo de conclusión: "Es decepcionante el hecho de que todas las películas que giran en torno a los sucesos apocalípticos que incluyen zombis siempre tengan un final, o una clara explicación de lo sucedido, restándole esto credibilidad a la situación, puesto que, en caso de ocurrir algo parecido, sería el caos lo que gobernaría y delimitaría la situación aunado a la tensión y sentimiento de desamparo que implicaría el desconocimiento de las razones que han llevado a la situación en cuestión". [El sentimiento parece el mismo que el que nos ha provocado la crisis económica global pero a otro nivel: desnudos y desamparados nos encontramos en manos de una bestia invisible llamada mercado. No hay que olvidar, sin embargo, que somos afortunados los que vivimos en el Primer Mundo: países y continentes enteros nunca han salido del más horrendo de los apocalipsis: Sudáfrica, Haití, etc.]
O tal vez con estas otras, que aparecen en la contraportada de los álbumes de la colección Los Muertos Vivientes:
"¿Cuántas horas al cabo del día pasas viendo la televisión? ¿Cuándo fue la última vez que cualquiera de nosotros DE VERDAD hizo algo para conseguir lo que quería?
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que cualquiera de nosotros NECESITÓ algo de lo que QUERÍA?
El mundo que conocíamos ya no existe.
El mundo del comercio y las necesidades superfluas ha sido reemplazado por un mundo de superviviencia y responsabilidad.
Una epidemia de proporciones apocalípticas ha barrido la Tierra haciendo que los muertos se levanten y se alimenten de los vivos.
En cuestión de meses la sociedad se ha desmoronado, sin gobierno, sin supermercados, sin correo, sin televisión por cable.
En un mundo gobernado por los muertos, por fin nos vemos obligados a EMPEZAR A VIVIR."
[Elaboración propia y Fuentes consultadas: James Conroy. Why are we so fascinated with zombies?, Adaptación al español de Ángela Hermán, ¿Por qué nos fascinan tanto los zombies?, 2007, Pensamiento Crítico. Wikipedia. Los Muertos Vivientes. v4, R. Kirkman y cols. Planeta DeAgostini 2006]
dilluns, 10 de gener del 2011
Rammstein
Nada
dimecres, 5 de gener del 2011
divendres, 31 de desembre del 2010
Atrapado
dimarts, 28 de desembre del 2010
Terror en Almanzora
Breve reseña argumental: Un par de turistas ingleses llegan a Almanzora, una isla perdida en el Mediterráneo, donde paulatinamente descubren que los niños son (no individualmente, sino en conjunto) asesinos despiadados. A través de una especie de macabro "juego" (la novela original, de Juan José Plans, se llama así, "El Juego") van convirtiendo en sus víctimas a todas las personas adultas, padres, abuelos, desconocidos, etc. Con estas premisas, la película se convierte no en un relato de ciencia-ficción (jamás se llega a explicar convenientemente el desquicio que afecta a los niños, aunque se muestra cómo se extiende de manera telepática) ni en un filme convencional de terror (por los motivos anteriormente mencionados), sino en un thriller trágico.
dilluns, 27 de desembre del 2010
dimecres, 22 de desembre del 2010
Himno a la belleza - Baudelaire

Tu mirada, infernal y divina,
confusamente vierte los favores y el crimen,
y por esto podrías al vino compararte.
En tus ojos contienes la aurora y el ocaso;
cual tormentosa noche tú derramas perfumes;
tus besos son un filtro y un ánfora tu boca
que al niño envalentonan y acobardan al héroe.
¿De negra sima sales o de los astros bajas?
Tus enaguas, cual perro, sigue hadado el Destino;
vas al azar sembrando la dicha y los desastres,
y todo lo gobiernas y de nada respondes.
Caminas sobre muertos, Beldad, de los que ríes;
el Horror, de tus joyas no es la que encanta menos,
y entre tus más costosos dijes, el Homicidio
en tu vientre orgulloso danza amorosamente.
La cegada polilla vuela hacia ti, candela,
crepita, brilla y dice: bendigamos tal llama
Jadeando el amante sobre su hermosa, el aire
tiene de un moribundo que acaricia su tumba.
¿Que vengas del Infierno o del Cielo, qué importa,
¡Belleza! ¡Monstruo enorme, ingenuo y espantoso!
Si tus ojos, tu risa, tu piel, me abren la puerta
de un infinito al que amo y nunca he conocido?
De Satán o de Dios, ¿qué importa? Ángel, Sirena,
¿qué importa, si tú -hada de ojos de terciopelo-
vuelves -ritmo, perfume, luz, ¡oh mi única reina!-
menos horrible el mundo, los instantes más leves?
[Fuente: extraído de Las Flores del Mal, Charles Baudelaire, sección "Spleen e Ideal", poema XXI, edición Bilingüe de Alain Verjat y Luis Martínez Merlo; Cátedra - Letras Universales]
divendres, 17 de desembre del 2010
Arder
Embriaguez
El poeta goza del incomparable privilegio de poder ser, a su guisa, el mismo y otro. Como las almas que vagan buscando un cuerpo, entra, cuando quiere, en el personaje de cada uno. Sólo para él, todo está vacío; y si determinados lugares parecen estarle vedados, ello se debe a que, a sus ojos, no merece la pena visitarlos.
El pensativo y solitario paseante obtiene una singular embriaguez de esa comunión universal. Quien se desposa fácilmente con la multitud, conoce goces febriles, de los que quedarán eternamente privados, el egoísta, cerrado como un cofre, y el perezoso, metido en su interior como un molusco. Abraza como suyas todas las profesiones, todas las alegrías y todas las miserias que la circunstancia le presenta.
Lo que los hombres llaman amor es cosa muy pequeña, restringida y débil, en comparación con esta inefable orgía, con esta santa prostitución del alma que se da por completo, poesía y caridad, a lo que aparece de improviso, a lo desconocido que pasa.
.....
[Fuente: fragmento extraído de Charles Baudelaire. Pequeños poemas en prosa. "Las multitudes", Cátedra Letras Universales.]
dimecres, 15 de desembre del 2010
My Dying Bride
dimarts, 14 de desembre del 2010
Interferencia
Una tormenta de palabras, conexiones, imágenes, luces y otros satura a todas horas la cabeza. No poder mirar lo que nos rodea porque la bronca interior se interpone entre la cabeza y lo exterior. Como una permanente interferencia que no permite sintonizar el dial de la realidad. Cada vez intentar fijar la atención en algo que no forme parte del propio mundo interior. No poder. No ser capaz de salir de la propia cabeza.El mundo exterior existe, de eso no hay duda. Mas es imposible saber qué diablos hay allí fuera ante nuestros ojos. ¿Qué vemos aparte de lo que estamos programados para ver? ¿Se puede reprogramar nuestro "disco duro" para poder acercarnos de algún modo a la entidad real de lo que vemos?
divendres, 10 de desembre del 2010
dilluns, 6 de desembre del 2010
Mortiis
divendres, 3 de desembre del 2010
Dimmu Borgir
dijous, 25 de novembre del 2010
Isla
Una angustia lo disuelve todo súbitamente. Se apagan las luces. Silencio. No sabe uno para que creó el blog, sin embargo continúa con él. ¿Inercia? ¿Necesidad de recibir unos golpecitos en la cabeza? ¿Afán de reconocimiento? ¿De qué? ¿Para qué? ¿Fama? Ni hablar. Los blogs son como voces en el desierto que gritan, almas desesperadas que lloran. ¡Aquí estoy!, ¡soy yo! ¡Leedme! ¡Mirad mis cosas!Esto no es más que un torrente fanático y grotesco de catarsis histérica, una catarata de energía volcada en las entradas. No importa que nadie vea lo que uno publica ¿o sí?
Miles de blogs. Pocos leen y ven en realidad el contenido de los otros blogs. Esto es como una conversación sorda: escuchar, más bien hacer ver que se escucha, sólo para colocar el propio mensaje. Hay que dar apariencia de diálogo. Pero no cuela, no. Esto es una comunión de soledades. Egos rotos en un trip de comunicación-incomunicación. No importa lo que digan o escriban los demás en sus blogs. A uno le importa su blog, su ego, sus cosas. Uno deja mensajes en otros blogs para que le respondan, no porque le interese lo que lee o ve en el otro blog. Así, la mayoría de veces.
Pese a todo, continuaremos, como Sísifo, en esta isla medio auténtica, medio falsa, en un mar de vacío como es la Red.
[Escrito por Espectro X]
Gojira
Empyrium
dilluns, 22 de novembre del 2010
Los Negativos

Y no podrán dar marcha atrás por mucha actitud animosa que le pongan, advierte Barbara Ehrenreich. En su último libro El lado bueno: cómo el fomento incesante del pensamiento positivo ha socavado EEUU, nos cuenta cómo, cuando tenía cáncer, le abrumaron con “lazos rosas ñoños” y frases cursis como “Cuando la vida te da limones, exprime una sonrisa”. Todo esto la sacaba de quicio. El mensaje era que tienes que estar alegre y aceptarlo, y que, si no, no te recuperas.
Ehrenreich, y otros muchos que piensan como ella, se hacen llamar Los Negativos. Consideran que el pensamiento positivo no basado en la realidad provocó incluso la burbuja de las hipotecas subprime y el posterior desplome financiero.
Micki McGee, socióloga de la Universidad Fordham de New York y miembro fundador de Los Negativos, arremete contra el lenguaje de la cultura de la autoayuda. Pensamentos tales como "Si sueñas con ello y crees en ello, se hace realidad", contribuyen en gran medida a la burbuja económica que acabamos de ver explotar.
Los Negativos, añade Ehrenreich, esperan despertarnos de este engaño masivo. En un mercado laboral brutal, muchos trabajadores ya se han despertado. Ron Alsop, autor de Los niños trofeo crecen: como la generación del milenio está cambiando el lugar de trabajo, explica que a la generación actual siempre le han dicho que puede lograr todo lo que se proponga. Ahora ya no.
[Fuente: The New York Times, de elmonomudo.com (11 marzo 2010) - Libre pensamiento y arte Literal]
dijous, 18 de novembre del 2010
Richard Strauss
J. S. Bach
dimecres, 17 de novembre del 2010
dilluns, 8 de novembre del 2010
divendres, 5 de novembre del 2010
El ascenso de Satán (una pincelada)

Cuando se rastrea el ascenso de Satán en el mundo de los espíritus, debemos centrar nuestro interés en la mitología persa. En lo que suele llamarse la religión del profeta Zaratustra, hallamos la primera figura verdaderamente comparable a Satán: un espíritu maligno, Angra Mainyu (que en griego se corrompió hasta convertirse en Ahriman), es decir, el eterno y de fuerza casi infinita señor de los mostruosos regimientos de viles demonios y, al igual que Satán, armado de la misma ansia insaciable e ininteligible de hacer pecar a los hombres y hacerlos caer especialmente en los pecados de la carne, y arrastrarlos consigo hasta el fuego eterno que aguarda al demonio y a todos sus ángeles.
Dios -"el buen dios", o "el auténtico", es decir, Ahura Mazda u Ormuz- crea un mundo resplandeciente repleto de bellezas y que disfruta de una luz perpetua. Angra Mainyu llega al lugar y, utilizando su poderosa magia, lo convierte en el miserable valle de lágrimas que todos conocemos.
Dios creó un mundo espiritual, como se sugiere en el Génesis, y el archidemonio lo convirtió en un mundo material. Esto sería cierto para la última expresión del credo de Zaratustra.
Las ideas ascéticas (se denomina ascética o ascetismo a la doctrina filosófica y religiosa que busca purificar el espíritu por medio de la negación de los placeres materiales) se extendieron desde Persia por todo el Próximo Oriente (poco después del 330 aC). Su idea central era que Angra Mainyu, el primer Satán consumado, había creado el cuerpo humano como medio para corromper el espíritu. Los primeros rabinos (no los judíos ortodoxos, pues para ellos sólo Yahvé puede crear) elaboraron la teoría de que Yahvé había depositado todos los sórdidos deseos sexuales en el hombre sólo después de que Satán tentara a Adán y Eva y éstos cayeran en la tentación. El sexo era sucio, a menos que estuviera debidamente aprobado, y a los espíritus impuros, bajo la dirección de Satán, les gustaba especialmente emplearlo para asegurarse de que los hombres fueran condenados al infierno.
Por supuesto, la influencia de estas ideas era limitada, pero Satán se había encaramado ahora como príncipe del mundo de los pecados y las tinieblas, y algunos empezaron a especular sobre la psicología de estos espíritus impuros y el tremendo ahínco con el que se consagraban a la tarea de corromper a los hombres.
[Fuente: Material extraído de textos de Joseph McCabe]
dijous, 4 de novembre del 2010
Nosferatu (Werner Herzog, 1978)

LOS ACTORES
Herzog dio el papel protagonista a su por entonces actor fetiche, Klaus Kinski. Estéticamente, lo aproxima al vampiro de 1922, pero aunque de su aspecto siniestro no haya nada que reprochar, no llega a dotarlo de ese aspecto entre humano y animal (casi el rostro de un murciélago o vampiro real) que apreciábamos en el de Murnau. Kinski en esta película realiza uno de los papeles más comedidos de su carrera, y deja a un lado su histrionismo, para componer la imagen de un ser condenado a “vivir”, y torturado por la sed de sangre, pero controlándose para llegar a sus fines.
Isabelle Adjani, en aquel momento una joven promesa del cine francés, es Lucy. Su interpretación no nos transmite los sentimientos de su personaje. Es fría, y te lleva a la reflexión de que tan sólo se limita a posar en la mayoría de las escenas en las que aparece.
LA PELÍCULA
La historia es prácticamente la misma de Murnau, pero Herzog ya utiliza para los personajes los nombres de la novela, introduce algunas variaciones en el guión, y está rodada en color.
El magnetismo de esta película reside, principalmente, en su preciosista fotografía, en unos escenarios, tanto interiores como exteriores, mimados al máximo, y en una inquietante banda sonora.
Teniendo en cuenta la trayectoria hasta entonces de Herzog, un realizador que aunaba el realismo con el simbolismo, era natural, que aún tratándose de un remake, se saliera de las pautas del primer Nosferatu.
Aunque la película contenga muchos planos rodados casi literalmente como los rodó Murnau, no estamos viendo una “copia” de ella. Estamos viendo un filme de Werner Herzog.
Se puede apreciar desde el principio, cuando Harker viaja hasta la residencia del vampiro.
Son unos escenarios más realistas, fascinantes sin duda, pero más fríos, en los que se echa en falta la sutil presencia de lo sobrenatural, que transmitía la película de Murnau.
El ritmo de toda la película es lento, lo que a veces hace perder el interés por lo que cuenta. Se retoma con secuencias originales, cuidadas e impactantes, como el “desfile” de ataúdes portando a las víctimas de la peste, el surrealista y onírico baile en la plaza mayor de la ciudad, y “la última cena” de los supervivientes en compañía de la las ratas portadoras de la peste bubónica.
Herzog cuidó tanto cada fotograma que parece estarse más delante de cuadros que de planos. Pero lo que dota a la película de belleza visual, le resta los ingredientes de tensión que toda película de terror debería tal vez contener. No estamos hablando, pues, de una película de ese género al uso, sino de un filme poético, plásticamente casi perfecto.
FICHA TÉCNICA
Título: Nosferatu, vampiro de la noche
Año: 1978
Duración: 96 minutos
Nacionalidad: Alemania
Director: Werner Herzog
Intérpretes: Klaus Kinski, Isabelle Adjani y Bruno Ganz
Guión: Werner Herzog
Música: Charles Gounod
Fotografía: Jorg Schmidt Reitwein
dimecres, 3 de novembre del 2010
La zona
Los tres hombres yacían sin mirarse, espalda contra espalda, en el suelo de una estancia en ruinas. Para qué se habían dirigido allí nadie puede saberlo con certeza. Los anhelos que mueven a las personas son a menudo desconocidos hasta para ellas mismas.
El trayecto hacia ese espacio abandonado donde se encontraban había sido duro, trufado de peligros, reales o imaginarios. El habitáculo se hallaba en una zona indeterminada, en un espacio extenso y salvaje, mezcla de naturaleza desatada, ruinas de fábricas en desuso, chatarra de vehículos y carros de combate solitarios y mortecinos, corroídos por el tiempo. Lo que destacaba de aquel paraje era el silencio, un silencio sobrecogedor, que pone a uno ante sí, sin secretos, desarmado.
Los tres hombres se habían citado dos días antes en el único bar de un área insalubre, plagada de fábricas humeantes y donde el ruido de los trenes de carga que hasta allí llegaban era ensordecedor. Alejo, un escritor en plena crisis creativa había acudido el último al encuentro. En la diminuta mesa redonda al fondo del bar le esperaban Ricardo, un científico de aspecto algo descuidado, y un tal Puercoespín.
El motivo por el que los tres se habían reunido en torno a esa mesa era porque Puercoespín conocía un extraño territorio donde se podía acceder a un habitáculo en el que uno puede cumplir sus deseos. Él era el único que creía en la existencia de aquel espacio en el que se hacen realidad los anhelos más ocultos y cuyo origen tal vez fuera extraterrestre.
Tras charlar un rato, los tres abandonaron el bar y, con Puercoespín haciendo de guía, se adentraron en aquella zona misteriosa, a la que al parecer nadie se acercaba y que era custodiada por una especie de ejército secreto. Corrían rumores de que muchos habían enloquecido o se habían suicidado en ese paraje por motivos absolutamente desconocidos e incomprensibles. La soledad y abandono de la zona se debían a esas terribles sospechas, pero también a causa de las conjeturas sobre el hecho de que allí habían aterrizado naves extraterrestres. El acceso estaba vigilado por este motivo.
De la mano de Puercoespín, Alejo y Ricardo -escritor y científico, respectivamente- pudieron sortear, no sin dificultades, a los vigilantes de aquel territorio al que se dirigían. Ambos deseaban acceder a aquel habitáculo en el cual Puercoespín les había explicado que se cumplían todos los deseos. Ni el escritor ni el científico creían en realidad que aquello pudiera ser cierto, pero, quién sabe si por tedio o desesperación, los dos se habían adentrado en esa zona.
Puercoespín conocía aquel territorio y explicó a los escépticos acompañantes que en ese espacio la línea recta era imposible de seguir para dirigirse a un sitio concreto. Un insólito fenómeno hacía que, a cada paso, el camino cambiara por completo, y lo que por unos instantes parecía estar a una cierta distancia, una roca, por ejemplo, al acercarse se convertía en una charca amarillenta de líquidos tóxicos con todo tipo de artilugios flotantes: jeringuillas, cascotes, tijeras, balas, hasta un cráneo diminuto que bien podía haber pertenecido a una rata. Sin duda, se trataba de un espacio incierto y peligroso. Pero lo más sorprendente era lo que Puercoespín comentó al escritor y al científico: lo que hacía cambiar la zona continuamente era la voluntad de los individuos que en ella se adentraban. Así, la sensación de peligro creaba el peligro en la zona, y el estar seguro y tener fe hacían que el espacio fuera más controlable y menos amenazador. Era una zona que cambiaba, pues, por la acción de la mente.
Saltaban, sorteaban obstáculos y discutían entre sí los tres hombres mientras se dirigían -nunca en línea recta- al destino que Puercoespín, el creyente, les señalaba: el habitáculo donde se cumplen los deseos.
El escritor hacía tiempo que se encontraba sumido en una crisis creativa, dudaba ya del sentido de su verbo; acaso aquel extraño destino podría ser una fuente de inspiración que lo apartara de su estancamiento. Por su parte, el científico parecía obsesionado en criticar lo que, a su modo de ver, eran alucinaciones de Puercoespín: odiaba su fe en la zona y en aquella estancia mágica en la que se cumplían los anhelos más ocultos. Pese a todo, continuaba el camino.
Pasadas unas horas, y después de traspasar un espacio informe de ruinas y sumergirse en una especie de bautizo bajo unas aguas estancadas, accedieron al habitáculo. Entraron, pues, en la estancia y permanecieron ante la habitación donde tenía lugar el fenómeno por el que estaban allí.
Una tremenda angustia fue invadiendo, poco a poco, al científico y al escritor. Tenían miedo de que se realizaran sus deseos más ocultos y temían que éstos no coincidieran con lo que ellos creían que anhelaban. Ese estado les atenazaba e impedía dar el paso definitivo hacia la habitación. Les amedrentaba que se hiciera visible lo que realmente ansiaban, sus más profundos deseos.
De repente, el científico se levantó y sacó una pistola. Dirigía el arma en todas direcciones, el dedo estaba tenso en el gatillo. Puercoespín, lleno de lágrimas y desesperación, se abalanzó sobre él, para evitar que cometiera un disparate. Aquel era el único lugar que verdaderamente daba sentido a la vida de Puercoespín, el motivo de su fe. Él había conducido al científico y también al escritor, que en aquel momento yacía en el suelo con la mirada perdida, para ayudarles a realizar sus deseos. Que no quisieran verlos materializados no entraba en la cabeza del creyente. El acceso a esa supuesta felicidad objetivable podía desenmascarar dolorosamente los verdaderos anhelos del científico y del escritor y revelar la hipocresía y farsa en que habían vivido hasta entonces, una impostura tal vez inconsciente. Tras el forcejeo, el científico dejo caer el arma al suelo y cayó de rodillas desconsolado.
Tras esta situación de tensión, los tres se sentaron y permanecieron mucho tiempo en silencio, espalda contra espalda, ante la habitación donde se realizan todos los deseos.
Escrito por Espectro X



























