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dimecres, 13 de juliol del 2011

Deprisa, deprisa


 -Oye, ¿estás bien?
-Sí claro, com siempre.
-Pues tu cara parece decir lo contrario.
-Mi cara que diga lo que quiera, lo que importa es lo que diga mi boca.
-Tranquilo, no quería importunarte.
-Pues lo parece.
-Si no te importa, quería comentarte una cosa.
-Si te digo que me importa, ¿qué vas a hacer?
-No contártela...
-Empieza.
-He matado a un ciclista.
-No me extraña. Creo que el tema empieza a interesarme.
-Hace tiempo que casi no puedo andar por la calle sin tropezarme con ciclistas.
-¿Y eso te extraña? Si solo fueran los ciclistas: ¿y los que van con patinete? Están por todas partes: la cuestión es ir rápido.
-Pero yo creía que ir en bicicleta era para pasear tranquilamente, no para correr como un loco por encima de las aceras.
-Te equivocas. Hoy casi nadie pasea. La gente corre, corre. Tiene mucha prisa.
-El caso es que ayer le tiré un hierro a la rueda de una bicicleta y el conductor saltó por los aires.
-Normal.
-¿Normal? Estoy asustado. Tras el incidente, me fui corriendo.
-Lógico, para evitarte problemas.
-El caso es que me he enterado de que el ciclista ha muerto.
-Uno menos.
-No digas eso. Se me fue la cabeza.
-Hiciste bien.
-¿Estás loco?
-No, yo también soy un ciclista.

dimecres, 12 de maig del 2010

Me escondo

Hasta el momento, sin duda, todavía me escondo. Y no sé bien de qué ni por qué. Pero "me escondo". La calle desierta no existe, está llena de cuerpos, trastos, olores, ruido. No es fácil pero "me escondo". De vez en cuando, toca hablar. Alguien pregunta. La respuesta puede ser una frase vacía pero resultona o bien una frase resultona pero demasiado hinchada de tonterias. La reacción del que formula la pregunta es lo de menos... Continuamente anestesiado, caminar resulta algo parecido a tropezar con obstáculos, con cuerpos que rozan, con cochecillos de niños, con bicicletas con ciclistas enloquecidos... Y sigue y sigue... La vida por la ciudad es verdaderamente una maravilla, sólo hay que "abrir el corazón" y dejarse seducir por ese lodo tan caracteristico que la envuelve: es como comer un membrillo de bistec al rojo vivo. Sin duda, hay que ser positivos y seguir adelante. Son 4 días. O quizá más... Por eso "me escondo".