dimarts, 21 de setembre del 2010

El discordianismo y el absurdismo

El discordianismo es una religión moderna (parodia de religión según sus detractores), fundada entre 1958 y 1959 por Greg Hill (también llamado Malaclypse el Joven, o Mal-2) y Kerry Thornley (también conocido como Omar Khayyam Ravenhurst). Presenta notables similitudes con las interpretaciones absurdistas de la escuela Rinzai. El discordianismo reconoce el caos y la discordia como cualidades deseables, en contraste con la mayoría de las religiones, que idealizan la armonía y el orden.

El acta fundacional del discordianismo y libro sagrado es el Principia Discordia. Ganó popularidad debido a su papel en la novela The Illuminatus! Trilogy (1975), escrita por Robert Anton Wilson y Robert Shea. En esta obra, base del folclore esotérico hacker, se narra la lucha por el control del poder entre la sociedad secreta de los Illuminatis, que gobiernan el mundo desde las sombras, y la anárquica resistencia que lucha contra éstos, los seguidores del discordianismo. Uno de los objetivos del discordianismo es demostrar en su día a día el absurdo de los dogmas religiosos.

La filosofía del absurdo, llamada en ocasiones absurdismo, establece que los esfuerzos realizados por el ser humano para encontrar el significado absoluto y predeterminado dentro del universo fracasarán finalmente debido a que no existe tal significado (al menos en relación con el hombre). Se caracteriza así por su escepticismo en torno a los principios universales de la existencia. Por ende, propugna que el significado de la existencia es la creación de un sentido particular, puesto que la vida es insignificante por sí misma, y que la inexistencia de un significado supremo de la vida humana es una situación de regocijo y no de desolación, pues significa que cada individuo del género humano es libre para moldear su vida, edificándose su propio porvenir.

los nuevos gurús (el mercado del sufrimento)

otros comprimidos...

inventos del TBO para soportar lo insoportable

dilluns, 20 de setembre del 2010

Naufragio

Una confusión incomprensible asola el alma... La angustia indescriptible y el horror de sentirse vivo, de palparse el rostro por las mañanas ante el espejo... La radical consciencia de la futura (o inminente) muerte y de que nada quedará de uno... De que el paso por el mundo puede resultar como mínimo absurdo, delirante, las más de las veces grotesco, gris y sinsentido... Una caótica suerte de interferencias, de instantes fugaces, que terminan en una difusa nada que se desvanece. Y pese a todo continuar en el día a día, la carrera hacia ninguna parte. Saber que lo único que queda es el ahora... No cabe esperar nada. Qué difícil soportar el estar vivo sin percibir el sentido de ello. La inmediatez de todo se escapa...

Ser consciente de que sólo existe el presente puede ser insoportable. El tiempo no sólo vuela sino que es ocupado por mil y una estupideces que condenan a la asfixia mental, el aturdimiento sin esperanza ni salida.


¿Cómo escapar de este sufrimiento indecible y límite? Todo está en la cabeza y de ella no se puede salir. Uno no sabe quién o qué es, pero parece que ES. Uno es un ser irrepetible, esa parece la única certeza, y para muchos eso es hermoso y vital. No alcanzar nunca a ver esa hermosura; sólo sentir el vacío, notar el cuerpo que va degenerándose con el paso del tiempo.

Ser un perfecto desconocido para uno mismo, un náufrago que parece destinado a sufrir lo nunca escrito porque nada colma su insaciable hambre de vivir.

La vida debe de ser todo esto...

divendres, 20 d’agost del 2010

Estiércol psíquico

El que cree estar invocando a un ángel corre el peligro de ver aparecer un demonio delante de él. El diablo no sólo es terrible, a menudo es grotesco. Nos encontramos en un mundo anillado por espíritus elementales, materializaciones, estados etéreos, huevos áuricos, cuerpos astrales y egos, apariciones ectoplasmáticas, fantasmas y visiones, consciencias subliminales e inconscientes colectivos, dobles, disociaciones, desintegraciones funcionales, comunicaciones, obsesiones y posesiones, psicastenias, magnetismo animal, terapias hipnóticas, vibraciones, clarividencias, levitaciones, sueños telepáticos, premoniciones, luces post-mortem, canalizaciones, escritura automática, inexplicables llamadas a la puerta, cuerpos búdicos y diversas ocurrencias de horrible nomenclatura, que sería tedioso tener que detallar.

Estos elementos emanan de una misma sustancia oscura y prosperan por un mismo principio ardiente y psicótico: el subconsciente; un sumidero de residuos psíquicos, una especie de foso de basuras o montón de estiércol, apropiado sólo para "las raíces de las plantas" y muy lejos de la luz que las hace elevarse.

[basado en diversos fragmentos de textos de Ananda K. Coomaraswamy, modificados]

dilluns, 19 de juliol del 2010

HP Lovecraft


Un día cualquiera de verano

Los árboles se balancen agresivos por la acción de un viento ardiente en un día tórrido, irrespirable... Las personas con poca ropa se agolpan en las calles, sucias, pestilentes, con las aceras grasientas... Los borrachos gritan palabras inconexas... parecen no tener donde caerse muertos... Los ciclistas a todo trapo asaltan las estrechas aceras, y sin previo aviso se acercan enloquecidos por la espalda del incauto transeúnte: hay que apartarse, es la ley del más fuerte; están en su mundo, cada uno a lo suyo y los demás al carajo. Caras horrendas y desquiciadas, con miradas de derrota; viejas con las piernas hinchadas y curvadas andan como pueden en un esfuerzo titánico para no caer y romperse definitvamente bajo un Sol abrasador.

Las calles no pueden estar más llenas, hablan con frecuencia las personas chillando entre ellas, nadie sabe muy bien por qué pero ya es un grito amorfo y normalizado (¿Qué se puede hacer? La cohesión social ha calado hondo y nadie hace nada.) Los coches pasan con la música a todo trapo y ésta retumba en las estrechas y viejas calles; sus conductores parecen orgullosos e inconscientes de todo. Se respira un estado de odio latente entre las personas y los elementos que deambulan en el minúsculo espacio de la calle que puede estallar en cualquier momento. Pero todo esto, dicen, constituye el encanto de la vida. La exuberancia, el frenesí, los cuerpos danzando al sol, apretujados, intentando abrirse camino entre la turba.

El ruido y la furia continúan su dulce e inexorable camino a no se sabe donde. Alguna lejana golondrina dulcifica con su canto el vía crucis.

Es un día cualquiera de verano.

Escrito por Espectro X

diumenge, 18 de juliol del 2010

Santo Grial

Chapel Perilous

La Capilla Peligrosa (o Chapel Perilous, del original y más conocido en inglés) es una denominación del lugar donde se encontraba el Santo Grial en los romances artúricos, a la vez que un estado de consciencia.

Su desarrollo se paraleliza con aquel de la “psicosis” a través de la anulación de algún nudo invisible que sostiene nuestro cuidadosamente construído edificio a través del que interpretamos la realidad. Así, un derrumbe de la visión conceptual de la realidad en el que el eje estructural ilusorio que mantenía las piezas unidas ha sido expulsado del sujeto, podría tener como consecuencia la llegada a este lugar.

Aquí, dicen leyendas antiguas y modernas, todos los miedos y aquello que duerme en el inconsciente se manifiestan para poner a prueba al aventurero; dada la imposibilidad de estructurar el inconsciente a falta del centro que sostiene lo Simbólico, argumenta Jacques Lacan, este inconsciente regresará a través de lo Real. Mientras tanto, el aventurero buscará alguna verdad a través de la que sostenerse, algo que permita regresar… aunque se dice que de este terrible lugar uno regresa o bien escéptico o adoptando la Vocación Permanente de la Psicosis.

¿Quieres acercarte al Puente?
De hecho, como el Ego, es incluso posible negar que se encuentra ahí. Y aun así, todavía más parecido al Ego, una vez estás dentro, no parece haber ninguna manera de salir otra vez, hasta que de repente descubres que es el pensamiento el que lo ha traído a la existencia y que no existe fuera del pensamiento. Todo lo que temes te está esperando con mandíbulas babeantes en la Peligrosa Capilla, pero si estás armado con la vara de la intuición, la copa de la compasión, la espada de la razón y el pentáculo del valor, encontrarás ahí (dicen las leyendas) la Medicina de los Metales, el Elixir de la Vida, la Piedra Filosofal, la Verdadera Sabiduría y la Perfecta Felicidad.

Eso es lo que dicen las leyendas, y el lenguaje del mito es poéticamente preciso. Por ejemplo, si vas a ese reino sin la espada de la razón, perderás tu mente; pero al mismo tiempo, si llevas la espada de la razón pero no la copa de la compasión, perderás tu corazón. Incluso más importante, si te aproximas sin la vara de la intuición, puedes permanecer en la puerta durante décadas sin darte cuenta nunca de que has llegado. Podrías pensar que sólo estás esperando al autobús, o yendo de habitación en habitación buscando tus cigarrillos, viendo un programa de televisión, o leyendo un libro críptico y ambiguo. La Peligrosa Capilla es astuta.

[extraído de: Robert Anton Wilson - Martillo Cósmico
Publicado por: Astron Divinorum en REVISTA DE CONSPIRACION]

divendres, 16 de juliol del 2010

Lo invisible


¡Qué profundo es este misterio de lo Invisible! No podemos sondarlo con nuestros miserables sentidos, con nuestros ojos que no saben percibir ni lo demasiado pequeño ni lo demasiado grande, ni lo demasiado cercano ni lo demasiado lejano, ni los habitantes de una estrella ni los habitantes de una gota de agua... con nuestros oídos que nos engañan porque nos transmiten las vibraciones del aire como notas sonoras. Notas que son hadas que hacen el milagro de cambiar en ruido ese movimiento y, por esa metamorfosis, dan nacimiento a la música, que vuelve cántico la agitación muda de la naturaleza... con nuestro olfato, más débil que el de los perros... con nuestro gusto, que apenas puede discernir la edad de un vino. [...]

Duermo mucho tiempo, dos o tres horas, y luego un sueño -no, una pesadilla- se apodera de mí. Noto perfectamente que estoy acostado y que duermo... lo siento... lo sé... y sé también que alguien se me acerca, me mira, me palpa, se sube a la cama, se arrodilla sobre mi pecho, me agarra del cuello con las dos manos y aprieta... aprieta... con todas sus fuerzas para estrangularme.

Yo me debato, atado por esa impotencia atroz que nos paraliza en los sueños; quiero gritar, no puedo; quiero moverme, no puedo; con esfuerzos horrorosos y jadeante, trato de volverme, de rechazar a ese ser que me aplasta y me ahoga, ¡no puedo!

Y de pronto me despierto enloquecido, bañado en sudor.

[extraído de Guy de Maupassant. El Horla. El Club Diógenes. Valdemar, n 57]

Oskar ("Déjame entrar", Tomas Alfredson)
Eli ("Déjame entrar", Tomas Alfredson)

dijous, 15 de juliol del 2010

Béla Lugosi (Drácula)



NOSFERATU


El significado original de la palabra nosferatu es difícil de determinar. No hay duda de que alcanzó difusión popular a través de la novela de Bram Stoker; Stoker halló el término en cierta obra del escritor y orador británico del siglo XIX Emily Gerard, quien la introdujo en un capítulo de su obra Supersticiones de Transilvania (1885) y en su crónica de viajes La tierra más allá del bosque (1888) (la “tierra más allá del bosque” es literalmente lo que significa Transilvania en latín). Se alude a ella simplemente como el vocablo rumano para designar al vampiro; Stoker empleó el término como un calco del inglés undead o no-muerto. Esta atribución es patentemente falsa, puesto que la palabra nosferatu carece de significado conocido (aparte del introducido por la novela y las películas) en ninguna fase histórica del rumano.

Una etimología alternativa sugiere que el término proviene originalmente de los nosóforos griegos (*νοσοφορος), es decir, de los agentes transmisores de enfermedades. Esta derivación podría tener sentido cuando se observa que en varias naciones de Europa Central los vampiros eran considerados difusores de epidemias. La película de Murnau incide particularmente en el tema de la enfermedad, y su creatividad como director pudo haber sido influenciada por esta etimología. Otra teoría sugiere que la palabra significa “respiración,” un derivado del spirare latino. Una posibilidad final es que la forma que Gerard ofrece sea un término rumano bien conocido pero mal transcrito, o posiblemente un mala interpretación de los sonidos de la palabra debido a la familiaridad limitada de Gerard con la lengua. Dos candidatas a servir de origen a nosferatu son necurat (“sucio”, asociado generalmente con lo oculto) y nesuferit (“insufrible”). La forma determinada masculina nominativa de un sustantivo rumano en la declinación a la cual ambas palabras pertenecen se corresponde con la terminación ” - UL ", así que habría que hablar con propiedad del necuratul y el nesuferitul (traducibles como “el diablo” y “el insufrible”, respectivamente).

Joy Division - She's Lost Control